Veamos en qué consistió esta etapa de Gran Moderación (aproximadamente, entre 1990 y 2008). Tras la estanflación en la década de 1970 y primeros años de 1980, vino un periodo caracterizado por una inflación reducida en las economías avanzadas y un crecimiento económico relativamente estable con recesiones cortas y poco profundas. La razón fundamental radicó en la gran cantidad de impactos positivos desde el lado de la oferta, que aumentaron el crecimiento potencial y redujeron los costes de producción, conteniendo así a la inflación. Durante la era de hiperglobalización posterior a la Guerra Fría, China, Rusia y otras economías emergentes se integraron cada vez más en la economía mundial proporcionando bienes, servicios, energía y productos básicos a bajo coste. Las migraciones a gran escala desde el Sur al Norte pusieron freno a los salarios en las economías avanzadas, las innovaciones tecnológicas redujeron los costes de producción de muchos bienes y servicios, y la relativa estabilidad geopolítica permitió la asignación eficiente de la producción (deslocalización) a lugares más baratos sin que hiciera falta preocuparse por la seguridad de las inversiones.
