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miércoles, 23 de marzo de 2016

¿Es posible terminar con el terrorismo yihadista? Algunas reflexiones

Tras el nuevo ataque terrorista (aquí y aquí) del ISIS en Bruselas -capital de la Unión Europea y de la OTAN- conviene matizar varias cosas (recomiendo consultar previamente la base de datos Global Terrorism Database).

1. El mundo musulmán está inmerso en una guerra fría cuyos epicentros son Arabia Saudí e Irán. En algunos lugares -Siria, Irak o Yemen, por ejemplo- esta guerra fría se ha convertido en una auténtica guerra civil. Paralelamente el mundo musulmán se debate entre la tradición y la modernidad: las tensiones entre laicos y religiosos son evidentes en Turquía, Túnez y Egipto; en Irán se entremezclan elementos propios de una teocracia islámica moderna con otros democráticos; en Arabia Saudí las mujeres pudieron votar por primera vez en diciembre de 2015. Son solo unos ejemplos. En cualquier caso, deben ser los propios musulmanes quienes apuesten por reformar su sociedad y hacerla más democrática. Desde Occidente se debe colaborar en todas las iniciativas de países musulmanes que busquen llegar a regímenes más democráticos e igualmente se debe apoyar a las comunidades musulmanes de cada país europeo. Pero al mismo tiempo, estas comunidades deben preguntarse por qué las comunidades asiáticas, latinas y africanas prosperan más y se integran mejor que las musulmanas (aquí, aquí y aquí).

2. Cierta parte de la izquierda radical o populista europea piensa que una de las razones que lleva a cometer atentados suicidas indiscriminados reside en la política de Occidente en Israel y Palestina y en los intereses económicos de las grandes compañías petrolíferas occidentales en Oriente Próximo. Falso. ¿Cómo se explican los ataques indiscriminados de Boko Haram y Al Shabab en África o las atrocidades cometidas por el Estado Islámico contra la minoría yazidí en el norte de Irak? Algunos datos. En el año 2014, Boko Haram asesinó a 6,644 personas en Nigeria, Camerún y Chad. Ese mismo año, Al Shabab asesinó a 1,021 personas en Somalia, Kenia, Etiopía y Djibuti. El ISIS ha asesinado en Libia, Egipto, Líbano, Arabia Saudí, Yemen, Irak y Afganistán, entre otros países no europeos (datos aquí, aquí y aquí). Son terroristas que atentan de forma indiscriminada y despiadada. No se puede ser pusilánime con sus actos ni hacer concesiones siguiendo el espíritu de Munich de 1938.
3. Cierta parte de la derecha radical o populista europea piensa que estos atentados terroristas se solucionan con el cierre de fronteras, bombardeos selectivos e incluso una guerra. Falso. En un mundo globalizado e interconectado las fronteras no son posibles e igualmente la democracia no se puede imponer con drones. En cualquier caso, ahora mismo existe un lugar donde hay que ser inflexible: Libia, la cual no puede convertirse en la nueva Somalia. Por muy duro que resulte oírlo, si no existe un plan, es preferible un dictador al caos. Derrocar a Gaddafi era legítimo, pero y después qué ¿el caos? (recomendaría leer las reflexiones de Obama). Hay que apostar por una política exterior común, un ejército común, unos servicios de inteligencia operativos y una policía europea supranacional. Este proyecto, en mi opinión, debe estar liderado por Gran Bretaña y Alemania. Nos jugamos mucho con el referéndum británico. Londres debe decidir de una vez por todas si apuesta por Europa o si prefiere seguir a la sombra de EEUU. Y la Alemania de ahora, no es afortunadamente la Alemania de la década de 1930. Ha llegado la hora de que Berlín se involucre mucho más en la política militar europea. Si el eje Londres-Berlín no es capaz de ponerse al frente de Europa, me temo que nuestro futuro no será demasiado halagüeño. Y ello a pesar de los grandes esfuerzos que se han hecho en Europa: hace menos de 75 años el continente europeo estaba completamente destruido, en la década de 1990 en los Balcanes se estaban cometiendo genocidios, e incluso ahora mismo en Ucrania hay una guerra de la cual nos hemos olvidado. Libia debe ser el primer desafío de esta nueva Europa.
4. No creo que prohibir la entrada de refugiados que huyen de la guerra y del terror de grupos radicales musulmanes sea la mejor medida. Algunos países como Polonia, Hungría y Eslovaquia han dejado claro que no quieren musulmanes. Comprensible, el miedo siempre es comprensible. Pero debemos apostar por una Europa que transmita unos valores diferentes a los que transmiten sociedades arcaicas y monolíticas basadas en el terror y la ausencia de regímenes democráticos. Obviamente la tarea no es fácil. El acuerdo firmado entre la Unión Europea y Turquía para limitar la entrada de refugiados a cambio de dinero me parece un error (aquí y aquí).
5. Europa se suicidó en 1914. La Europa que conocemos nació dentro del caos que surgió en 1945. Tras el Tratado de Versalles (1919) las fronteras se desplazaron para satisfacer a las personas que vivían en una región determinada. Sin embargo, al finalizar la II GM los gobiernos europeos decidieron trasladar a la gente para que se adaptara a las nuevas fronteras (más detalles aquí). Y esto es algo que no debemos olvidar. Con la caída de la URSS, la nueva Europa asimiló a todos los países del Este que veían en la Unión Europa un punto de partida para olvidar las penurias ocasionadas por las dictaduras comunistas de extrema izquierda. Hemos tenido un buen padre -EEUU- y una buena educación -estado de bienestar y niveles de vida envidiados en todo el planeta- pero ha llegado la hora asumir más responsabilidades y afrontar nuestros problemas. Cuando Obama subraya que EEUU debe girar su política exterior hacia Asia y América Latina, está diciendo que Europa debe involucrarse más en África y Oriente Próximo simplemente por una cuestión geográfica. Obviamente esto no significa romper nuestros lazos con EEUU, más bien al contrario. Los retos de la Unión Europea son claramente dos: (i) incentivar la democracia en Rusia y en los países musulmanes y (ii) afrontar la corrupción y la pobreza en el África subsahariana. Si estos retos se resuelven, seguramente se avance de manera exponencial en la unión política y económica. En caso contrario, los problemas no han hecho más que empezar.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy interesante. Gracias por compartir.

Saludos