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viernes, 12 de septiembre de 2025

Aquellos tiempos en los cuales Suecia dominaba Europa: de Westfalia (1648) a Poltova (1709)

Gustavo II Adolfo (1594-1632). Original aquí.
Aunque desde mediados del siglo XVI la corona sueca se había ido asentando, fue con el monarca Gustavo II Adolfo (1611-32) cuando alcanzó su etapa de máximo explendor. Su objetivo principal consistió en intentar controlar por completo el Mar Báltico al tiempo que quiso extender la causa protestante. Para financiar tal objetivo se apoyó en la producción minera del país, en el desarrollo de la industria metalúrgica y en la alianza con Francia. Contó con un fuerte apoyo de la nobleza sueca (la cual vio aumentados sus privilegios y su posición a cambio de colaboración militar y política) y con un importante respaldo social que le permitió reclutar un ejército integrado mayoritariamente por soldados suecos -reclutados de forma casi obligatoria, en un claro antecedente de las milicias nacionales- y en menor medida por mercenarios extranjeros, especialmente alemanes. Los éxitos de su política exterior fueron evidentes: tratado de Knäred (1613) con Dinamarca que permitió a los barcos suecos la libertad de navegación; tratado de Stolbovo (1617) con Rusia, que implicó los territorios de Carelia e Ingria; y el tratado de Altmark (1629) con Polonia, que supuso Livonia, algunos puertos situados en Prusia oriental y los beneficios aduaneros de Danzig.

domingo, 10 de agosto de 2014

El Sacro Imperio, Westfalia y la división de Alemania

Fuente aquí
Probablemente Alemania sea la estructura política occidental europea más antigua. En el año 843 el Tratado de Verdún dividió el Imperio Carolingio entre los tres nietos de Carlomagno. Dicho tratado supuso el reparto equitativo del Imperio, al tiempo que rompió la unidad del mundo carolingio para hacer frente a normandos, musulmanes y eslavos. En principio, Carlos el Calvo gobernaría las tierras más al oeste (la denominada Francia Occidental, germen de la futura Francia); Luis el Germánico pasaba a reinar sobre los territorios más orientales (la Francia Oriental, identificada con el reino de Germania); Lotario se reservaba un largo corredor (Lotaringia) que iba desde Frisia (actualmente parte de Holanda) hasta los estados papales del sur y en el cual se ubicaban las dos capitales imperiales: Roma y Aquisgrán (o Aachen)