El
Imperio Mongol se dividió en cuatro
grandes kanatos cuando Temujin (conocido como
Genghis Khan, título otorgado por la nobleza mongola en 1206) murió en 1226 (véase
tumba de Genghis Khan). Temujin es considerado el militar más ecológico y el mayor defensor de una economía sostenible de todos los tiempos. Era tal el terror que provocaba y suscitaba (se calcula que
sus campañas militares produjeron más de 40 millones de muertos) que miles de hectáreas de tierras de cultivo se abandonaron: los que no pudieron huir se unieron al club de los cuarenta millones.
Estas tierras fueron recuperadas para los bosques evitándose que aproximadamente 700 millones de toneladas de CO2 llegasen a la atmósfera (en otras palabras, la misma cantidad de CO2 que se genera anualmente por el consumo mundial de petróleo). En fin, antes de la aparición del "ecologista"
Genghis Khan, Asia Central
vivió un
periodo de relativa paz entre el año 750 y el 1200 ya que ninguna tribu pudo asegurase el
dominio en las estepas. Esa época de equilibrio de fuerzas y/o estabilidad permitió vivir a
China un importante
esplendor gracias a sus
dinastías T'ang y
Sung. Desde el punto de vista geopolítico, una
China fuerte suponía una barrera natural para la expansión de las tribus
nómadas hacia el Este. Por el contrario, una China dividida favorecía todo lo contrario: la expansión de las tribus mongolas. Los chinos denominaron
"tata" (que acabará derivando, junto con las
acepciones latina y griega, en tártaros) a los pueblos de las
estepas. Aunque esta es otra historia, el nieto de Genghis Khan,
Kublai Khan (amigo de
Marco Polo) fundó la
dinastía Yuan que gobernó en China entre 1279 y 1368 (hasta que fueron expulsados por la
dinastía Ming).