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domingo, 20 de agosto de 2017

Bradford DeLong: el nuevo socialismo de los tontos (los movimientos anti-globalización)

Ilustración de Maravillas Delgado, aquí
Muy interesante el último artículo de Bradford DeLong sobre la globalización en Project Syndicate (aquí y aquí) y El País. Leamos y reflexionemos (los enlaces y subrayados son propios, para los originales consúltense los links anteriores). (...)

Según la teoría económica convencional, la globalización tiende a “beneficiar a todos”, y tiene escaso efecto en la amplia distribución de ingresos. Pero “globalización” no es lo mismo que eliminación de aranceles y otras barreras a las importaciones que confieren ventajas de captación de renta a productores domésticos políticamente influyentes. Como frecuentemente señala el economista Dani Rodrik de la Universidad de Harvard, la teoría económica predice que eliminar los aranceles y las barreras no arancelarias efectivamente produce ganancias netas; pero también se traduce en grandes redistribuciones, donde eliminar barreras más pequeñas genera redistribuciones mayores en relación a las ganancias netas.

La globalización, para nuestros fines, es diferente. Se la debería entender como un proceso en el cual el mundo se vuelve cada vez más interconectado a través de progresos tecnológicos que hacen bajar los costes del transporte y las comunicaciones. Sin duda, esta forma de globalización permite que los productores extranjeros exporten bienes y servicios a mercados lejanos a un coste más bajo. Pero también abre los mercados exportadores y reduce los costes para la otra parte. Y, a fin de cuentas, los consumidores reciben más por menos. De acuerdo con la teoría económica estándar, la redistribución sólo se produce cuando las exportaciones de un país exigen factores de producción inmensamente diferentes de sus importaciones. Pero, en la economía global de hoy, esas diferencias no existen.

miércoles, 12 de octubre de 2016

Milanovic: Globalización y Desigualdad

Recientemente el economista Branko Milanovic (entrevista aquí; twitter aquí) ha publicado un excelente libro titulado Global Inequality: A new approach for the Age of Globalization donde estudia el impacto de la globablización en la desigualdad a partir de las encuestas de presupuestos familiares de veinte países entre 1988 y 2008. En España el INE proporciona información sobre las encuestas de presupuestos familiares y sobre las encuestas de condiciones de vida; para la UE, la información está accesible en Eurostat; y para los países de la OCDE se puede consultar el Better Life Index. En principio, la globalización ha reducido de forma significativa la desigualdad y la pobreza a nivel global y, al mismo tiempo, ha mejorado el nivel de millones de personas. Piénsese, por ejemplo, en los millones de ciudadanos chinos, indios e incluso, aunque mucho más matizada esta afirmación, africanos que han visto mejorar su situación desde la década de 1980 (más detalles aquí). En este contexto, la pregunta que debe hacerse todo lector es: ¿ha perdido alguien con la globalización? Y la respuesta es sí. ¿Quiénes? Pues básicamente las clases medias y las clases medias-bajas de países avanzados como Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, EE.UU. y por seguir poniendo ejemplos la propia España (datos aquí) y/o el resto de países de la Unión Europea. En otras palabras, en estos países avanzados se ha producido en términos absolutos un estancamiento de la renta per cápita correspondiente a las clases medias que se ha traducido en términos relativos en una disminución de su renta comparada con las que perciben las clases medias-altas y las clases altas de esos propios países. El reciente premio Nobel de Economía 2016, Angus Deaton, es muy claro al respecto: "En los últimos 40 años, la cantidad de pobres se redujo a menos de mil millones. Pero esta reducción que rescató a tanta gente perjudicó a alguna gente en los países ricos".

sábado, 9 de agosto de 2014

A dónde emigran las personas

 Original Scientific American.
Según los trabajos de Nikola Sander, Guy J. Abel y Ramon Bauer el número de personas pobres que abandonan su hogar es relativamente escaso (más datos aquí). Además estas personas pobres suelen emigrar a países de renta media. En principio, la gente no suele desplazarse a países de renta inferior, a menos que se trate del país natal. Las razones obedecen a que estas personas carecen de los recursos y/o la formación necesarias para prosperar en los países más ricos. Los mayores movimientos migratorios se dirigen desde los países de renta media (segmentos 2,000-20,000 del círculo) a los países de renta alta. Por ejemplo, bengalíes e indonesios emigran a Malasia (un país de renta media), mientras que los malayos emigran a Singapur, un país de renta alta. La India tiene en términos numéricos una significativa clase media que emigra a los países ricos y numerosos pobres que abandonan el país en busca de trabajos de baja remuneración en el extranjero. Normalmente los booms en la construcción en los países ricos provocan migraciones de carácter temporal desde los países más pobres para ocupar los trabajos de baja cualificación.

Muy recomendable la página de Nikola Sander. Asimismo se puede consultar el siguiente video sobre The Global Flow of the People y un gráfico interactivo aquí.