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jueves, 19 de septiembre de 2013

¿Cuál es el mejor país para trabajar?

Leprechaun
La agencia Bloomberg ha diseñado un ranking denominado Best for Workers en su espacio Bloomberg Best (and Worst), en el cual se muestran los países con mejores condiciciones laborales para los trabajadores. Dicho ranking ha sido elaborado a partir de los datos disponibles en la OCDE, la Organización Mundial del Trabajo y el FMI.

Las variables que han utilizado son las siguientes: el salario anual en dólares, el porcentaje en indemnizaciones por despido, la media del gasto en seguridad social por trabajador, la productividad (PIB por trabajador), la participación de la fuerza laboral en el mercado laboral y el porcentaje de fuerza laboral con estudios universitarios. A partir de ahí se elabora un ranking que va de 0 a 100 puntos. Una vez ponderados los resultados, los países más atractivos (sobre un total de 31 paíse OCDE) para trabajar serían los siguientes: Irlanda, Francia, Islandia, Dinamarca y Luxemburgo. Os desgloso un poco las distintas categorías.


jueves, 16 de mayo de 2013

Los problemas del mercado laboral en España (I): ¿Qué es el contrato único?


Original aquí
Muchos de vosotros-as me habéis preguntado en los últimos días en qué consiste el contrato único. Sinceramente yo no soy especialista en Economía Laboral, así que voy a tratar de explicar dicho concepto lo mejor posible (para ampliar información podéis consultar los blogs Nada es Gratis y Politikon).

En la actualidad, España cuenta con una estructura dual en el mercado de trabajo de contratos indefinidos y/o fijos (muy protegidos) y contratos temporales (muy poco protegidos). Este hecho divide a los trabajadores en trabajadores de primera y de segunda (básicamente mujeres, desempleados mayores de 45 años, inmigrantes y sobre todo jóvenes). Los primeros suelen ser menos productivos, pero muy protegidos. En otras palabras, su despido sería carísimo (costes laborales elevados). Los trabajadores temporales pueden ser más o menos productivos, pero su despido sería más barato y la duración del subsidio desempleo mucho menor. Por lo general, estas diferencias de protección afectan a las empresas ya que prefieren despedir a los trabajadores menos protegidos y que menor coste supongan, independientemente de que sean más o menos productivos. A consecuencia de esto, los trabajadores temporales tienen pocos incentivos a formarse y los sindicatos tampoco tienen excesivas ganas de defender sus intereses. En este contexto, surge la idea de un contrato único que extendería la protección legal a todos aquellos que ahora tienen contratos temporales (más información aquí, aquí y aquí). La idea sería acabar con esa división entre temporales y fijos. La indemnización por despido sería creciente en el tiempo, lo cual no significa abaratar el despido. El objetivo consistiría en adoptar un nivel de protección intermedio único para todos, donde dicho nivel de protección podría ser menor, igual o mayor que en la actualidad. Los principales perjudicados serían los trabajadores “de primera” con más antigüedad (generalmente donde la cuota de afiliados sindicales es mayor) y sobre todo los intermediarios ETTs (empresas de trabajo temporal), gestorías y bufetes especializados en derecho laboral.