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jueves, 5 de diciembre de 2013

Gastar o no gastar, ser o no ser Keynesiano

Original aquí
En periodos de crisis hay qué estimular el gasto o por encima de todo reducir el déficit. Es obvio que las deudas hay que pagarlas y cuánto más elevado sea el déficit, mayores serán los intereses que habrá que pagar el año que viene. En otras palabras, cuando nos endeudamos estamos dejando la deuda actual (y sus intereses) para nuestros hijos y nietos. Pero claro, si reduzco gastos y adopto políticas de austeridad para reducir el déficit a lo mejor debo realizar recortes en sanidad, pensiones y educación (entre otras partidas).
 
Veamos que nos dice la historia económica reciente sobre Suecia. En 1990 el excedente presupuestario de la economía sueca representaba el 4 % del PIB. Sin embargo, en tres años las finanzas públicas se hundieron: en 1993, el déficit era del 13 %. En la actualidad, ninguno de los países de la eurozona afectados por la crisis tiene un agujero tan grande en sus cajas. Para muchos especialistas el Estado del bienestar había precipitado al país nórdico al declive. La catástrofe fue consecuencia del crack inmobiliario y de la subsiguiente crisis bancaria. Al principio, el Estado no era el que estaba endeudado en exceso, sino los hogares y las empresas. Cuando estalló la burbuja, se impusieron políticas de austeridad. Se ahorró masivamente durante varios años, lo que provocó la caída en la inversión y el consumo y por consiguiente en la demanda (justo lo que está sucediendo en varios países de la eurozona). Es decir, el déficit presupuestario sueco fue el resultado de las políticas de austeridad a las que se sometió al sector privado. De hecho, la deuda no había aumentado: simplemente había pasado del sector privado al sector público, se colectivizó. En esta tesitura, Suecia optó por adaptarse a un déficit importante durante un periodo de transición para no agravar más el desempleo y la producción.

Krugman es muy crítico con las políticas de austeridad (Citando a Keynes, La expansión, no la recesión, es el momento idóneo para la austeridad fiscal). Tenéis un ejemplo en este artículo titulado "La hora de la política fiscal" y en este otro donde realiza una semblanza de Friedman, en el artículo "Quién era Milton Friedman". Por el contrario, Sala-i-Martín es muy crítico con las políticas keynesianas. Comprobarlo en esta entrevista.

Para saber más os recomendaría leer a Fisher, Keynes (video aquí), Hayek y Friedman.

lunes, 17 de junio de 2013

Islandia: una salida diferente a la crisis económica

Original en canalviajes
Hace unos días En Portada (TVE) emitió el excelente documental sobre Islandia titulado "El milagro islandés". Os recuerdo el contexto. En 2008, a consecuencia de la crisis de las hipotecas subprime, el banco privado más importante de Islandia, Landsbanki, quebró. El gobierno islandés decidió cubrir las cuentas que los clientes holandeses y británicos tenían en Icesave (una filial online de Landsbanki implantada en Holanda y en el Reino Unido). Sin embargo, los ciudadanos islandeses se negaron rotundamente a pagar los casi 4.000 millones de euros que habían perdido los ciudadanos holandeses y británicos. En marzo de 2010 la población islandesa rechazó dicho acuerdo mediante un referéndum por una mayoría de un 93%. El 9 de abril de 2011, un 60% de los electores islandeses se volvió a oponer al acuerdo firmado entre su Gobierno y los gobiernos holandés y británico. A consecuencia de ello, la Comisión Europea demandó a Islandia por negarse a cubrir las cuentas de los clientes holandeses y británicos de Icesave. En enero de 2013 el tribunal de la Asociación Europea de Libre Cambio (AELE) dio la razón a Reikiavik en el contencioso que le enfrentaba a la CE (podéis consultar la página de la European Free Trade Association, EFTA). La salida de la crisis por parte de Islandia está siendo menos dramática debido a la devaluación de su moneda, a que el gobierno se ha limitado a recomprar los préstamos de los particulares y de las empresas de Islandia (en otras palabras, los accionistas han tenido que asumir las pérdidas sobre los activos extranjeros) y finalmente a una política económica mucho menos austera (2009, firma de un pacto de estabilidad social).

En el caso español, Sala-i-Martín afirmó que si se hubiese dejado caer a los bancos con problemas la historia podría haber sido distinta (¿Hay que dejar caer a los bancos?). No obstante, la situación financiera española (mapa de las entidades financieras) es un poco diferente porque las principales quiebras se han producido en las cajas de ahorro que estaban controladas por los gobiernos autonómicos. Los consejos de dirección estaban formados por políticos del psoe, pp, iu y partidos nacionalistas, además de sindicalistas. Demasiados políticos que jamás habían sido financieros. Asimismo recientemente el FMI ha reconocido que subestimó el efecto de la austeridad sobre el desempleo (en concreto, el economista Olivier Blanchard). El tiempo dirá si la política económica ha sido la adecuada.

martes, 8 de enero de 2013

Dónde se invierte el dinero de las pensiones españolas

Casi el 90% (cerca de 60.000 millones de euros) del Fondo de Reserva de las pensiones españolas se invierte en deuda española. El resto (unos 6.000 millones de euros) se invierte en deuda pública procedente de Francia, Alemania y Países Bajos. Podéis comprobar esta información aquí y aquí.

Recordemos que el objetivo de estos fondos es contar con una reserva para hacer frente a posibles déficits futuros en el pago de las pensiones públicas. En otras palabras, se forman sociedades (fondos soberanos de reserva para las pensiones públicas) con el objetivo de gestionar una cartera de activos con el objeto de que la misma pueda compensar eventuales déficits del gobierno que le impidieran cumplir con el pago de las pensiones a los trabajadores retirados.
 

¿Qué hacen otros fondos de pensiones?
 
Según datos de 2008, los fondos de reserva de las pensiones públicas manejan unos 4,5 billones de dólares. El mayor es el estadounidense, con un patrimonio de 2,2 billones; Japón, cuenta con 1,2 billones de dólares; y el de Noruega, con 357.000 millones. El fondo español pasó de 600 millones en 2000 a 45.715 millones en 2007. El fondo australiano tenía 13.600 millones de dólares en 2006 (el año en que fue creado) y, al cierre de 2007, contaba con 50.500 millones. En términos relativos, el mayor fondo es el noruego, que se nutre del ingreso petrolero y representa el 92,5% del PIB de ese país. El patrimonio del fondo de Suecia equivale al 30,6% de su PIB y, en el caso español, el dinero acumulado por la hucha de las pensiones apenas supera el 4,3% del PIB de 2007.Estos fondos de inversión suelen contar con gestores profesionales. En Canadá, Australia, Irlanda y Nueva Zelanda, los fondos se manejan de forma independiente del Gobierno. No obstante, en la mayoría de los países, las instituciones que supervisan la inversión de los fondos cuentan con representantes gubernamentales.

¿Dónde invierten los fondos de pensiones? (con datos de 2008)
El dinero del fondo de EEUU, por ley, se presta al Estado. Por el contrario, Noruega invierte el 100% de su fondo en activos extranjeros. Las inversiones en el exterior representan más del 75% del fondo de Nueva Zelanda. Y los fondos de Francia, Japón y Corea han ido aumentando su inversión exterior. El fondo estadounidense y el español son los que tienen el perfil de inversión más conservador, ya que sólo invierten en deuda pública. En general, casi todos los fondos invierten en bolsa. Irlanda invierte más del 77% en renta variable. Francia, Nueva Zelanda, Canadá y Suecia invierten un 60% del patrimonio de sus fondos públicos en bolsa. Portugal invierte un 20% y Japón y Noruega en torno a un 40%.

Problemas demográficos en España
Según explica Garicano en España existe un grave problema en las cuentas de la seguridad social ya que actualmente hay dos contribuyentes trabajando por cada pensión (prácticamente el límite de lo sostenible). El déficit de la Seguridad Social será de 10,000 millones en el 2012 (del superavit de 9000 millones en 2009) (podéis ampliar información aquí y aquí). Y todo esto sin pensar en el complicado futuro demográfico de España. Para el año 2022, España tendrá 7,2 millones más de personas mayores de 64 años y 9,9 millones menos de ciudadanos entre los 16 y los 64. Por cada diez españoles en edad de trabajar habría seis ancianos y niños a los que mantener, uno más que en la actualidad. Si nada cambiara, en cuatro decenios la denominada "tasa de dependencia" llegaría al 100%, de manera que la relación entre activos y dependientes sería prácticamente de 1 a 1. Las tendencias demográficas llevarían a España a perder un 10% de su población de aquí al 2052. Hoy nacen menos niños que durante la Guerra Civil, cuando la población era un 40% inferior. E incluso que a mediados del siglo XIX, cuando había un 65% menos de habitantes. Con 1,36 niños por mujer, la tasa de fecundidad es tan baja que por cada 2 nacidos se necesitaría uno más para mantener el relevo generacional.
 
Os dejo un vídeo de Sala-i-Martín sobre la garantía de las pensiones en el futuro.