viernes, 11 de septiembre de 2026

El fin del orden internacional construido en 1945: claves para entender el mundo del siglo XXI según Margaret MacMillan

Recientemente, la historiadora Margaret MacMillan ha reflexionado en el New York Times (A New World Order Is Coming. We Aren’t Ready) sobre la progresiva erosión del orden internacional construido después de 1945. En su opinión, los grandes cambios rara vez llegan sin señales previas; el problema es que quienes viven dentro de un sistema estable suelen ser los últimos en reconocer que ese sistema está dejando de funcionar. MacMillan recurre a la Revolución francesa, la Rusia de 1917, la Alemania de los años treinta, la reforma política británica de 1832 y, finalmente, la crisis de 1914 para mostrar cómo las sociedades y sus dirigentes pueden reaccionar de formas muy distintas ante un orden que se resquebraja. Su argumento no es que una gran guerra o una revolución sean inevitables, sino que aferrarse a las reglas y certezas del pasado puede resultar tan peligroso como precipitarse hacia lo desconocido. Para MacMillan, el debilitamiento del liderazgo estadounidense, las tensiones entre grandes potencias y la pérdida de eficacia de algunas instituciones internacionales indican que hemos entrado ya en una etapa de creciente incertidumbre.

¿Qué nos enseña la Historia sobre cómo reaccionar ante estos cambios? MacMillan pone de ejemplo la denominada Reform Act de 1832 que suele interpretarse como uno de los grandes ejemplos de adaptación institucional sin revolución en la Europa del siglo XIX. Hasta entonces, el sistema electoral británico seguía reflejando en buena medida la geografía política de siglos anteriores: había pequeños distritos rurales con representación desproporcionada (los célebres rotten boroughs) mientras que grandes centros industriales como Manchester o Birmingham estaban infrarrepresentados. La reforma de 1832 redistribuyó escaños hacia las nuevas ciudades industriales y amplió, aunque todavía de forma limitada, el electorado masculino, incorporando políticamente a una parte mayor de las clases medias. Lo importante no es tanto que democratizara plenamente Gran Bretaña (no lo hizo) como que mostró que las élites podían ceder parte de su poder para preservar el sistema. Esa es precisamente la razón por la que MacMillan la utiliza en su artículo: frente a Francia en 1789 o Rusia en 1917, donde las élites no entendieron a tiempo la profundidad del descontento, la élite británica reaccionó antes de que la presión política desembocara en una ruptura revolucionaria. Ella la describe como una auténtica “válvula de escape” que amplió la representación para evitar una crisis mayor. Por estas razones su relevancia histórica es doble: modernizó el sistema político británico y, sobre todo, inauguró una pauta de reformas graduales (1832, 1867 y 1884) mediante las cuales Gran Bretaña fue ampliando la participación política sin pasar por una gran revolución comparable a las del continente.

A continuación traduzco al español con fines académicos, algunos de los párrafos del artículo de Margaret MacMillan que considero más relevantes.
 

martes, 1 de septiembre de 2026

Cómo mejorar la educación universitaria usando inteligencia artificial (entrevista a Lee Newman)

Os adjunto la entrevista a Lee Newman, decano de IE Business School en IE University, sobre las competencias que realmente están marcando la diferencia, el impacto de la inteligencia artificial en la forma de enseñar y evaluar, y la necesidad de repensar de raíz cómo se aprende para un mercado laboral que ya no premia la memorización, sino la capacidad de actuar.

Durante décadas, la divergencia entre la formación impartida en el sistema educativo y las necesidades de las empresas se interpretó como un desajuste corregible mediante reformas parciales. Sin embargo, dicha interpretación resulta hoy insuficiente: la brecha ha adquirido un carácter estructural y comienza a afectar de manera directa a la capacidad de las organizaciones para transformarse y competir. Según el Future of Jobs Report 2025 del Foro Económico Mundial, el 63 % de las empresas identifica la falta de competencias adecuadas como el principal obstáculo para la transformación, por delante incluso de las limitaciones en inversión tecnológica, lo que sugiere que el problema no reside tanto en la disponibilidad de herramientas como en la existencia de personal capacitado para utilizarlas eficazmente. Las proyecciones para el periodo 2025–2030 refuerzan este diagnóstico. El Foro Económico Mundial estima la creación de aproximadamente 170 millones de empleos y la desaparición de unos 92 millones; no obstante, el balance neto positivo oculta un cambio sustantivo en la naturaleza del trabajo. En torno al 40 % de las habilidades actualmente empleadas deberá modificarse, y esta transición no se circunscribe a perfiles tecnológicos. Junto a competencias como la alfabetización en inteligencia artificial, el análisis de datos o la ciberseguridad, adquieren creciente relevancia capacidades transversales—pensamiento analítico, adaptabilidad, aprendizaje continuo, liderazgo y resolución de problemas complejos—que, aunque frecuentes en el discurso educativo, suelen ocupar un lugar periférico en la enseñanza y la evaluación.

viernes, 28 de agosto de 2026

Por qué los estudiantes de hoy en día están perdidos (The Economist)

A continuación os traduzco con fines académicos un artículo excelente publicado por The Economist sobre la situación actual de los graduados y estudiantes a nivel mundial: Why today’s graduates are screwed. The bottom has fallen out of the job market. Aunque siempre es preferible el original, allá vamos (por cierto, la imagen de portada procede de Xataka)
 

martes, 16 de diciembre de 2025

Valoración Libros de Lectura 2025-26

Ahí os adjunto vuestras preferencias sobre los libros que habéis leído este año. Parece claro que los libros que más os han gustado han sido, el ganador, "La carga del hombre blanco" de Easterly y, empatados en segunda posición, "Por qué Europa conquistó el mundo" de Hoffman y "La gran búsqueda" de Sachs. En el lado opuesto, los libros peor valorados han resultado ser "El club de la miseria" (Collier), "Esta vez es distinto" (Reinhart y Rogoff), "La economía del bien común" (Tirole) y Comercio y pobreza" y "El gran nivelador" (Scheidel). 

Algunos comentarios sobre La carga del hombre blanco y por qué recomendaríais su lectura:

"... Pienso que todos deberíamos conocer el principal factor de por qué fracasan las campañas de ayuda contra la pobreza y a dónde es destinado nuestro dinero invertido en dichas campañas. Además, de tener ciertas guías / pautas a seguir para que el dinero invertido llegue a buen puerto."

"... este libro me ha parecido muy interesante ya que nos hace reflexionar como organismos internacionales de la talla del Banco Mundial y el FMI, que cuentan con grandes masas monetarias para ayudar a los países en desarrollo, fracasan en sus intentos de fomentar el crecimiento económico. Y es aquí donde Easterly (yo creo) que conscientemente nos hace pensar sobre si estos organismos (o también nombrado Occidente) están realmente intentando ayudar a los más desfavorecidos o si simplemente están enfocados en sus intereses geopolíticos". 

Los libros que han recibido la máxima calificación (excelente, 5) alguna vez han sido los siguientes: "Por qué Europa conquistó el mundo" (Hoffman), "La Gran Búsqueda" (Nasar), "La gran divergencia" (Pomeranz) y "Los señores de las finanzas" (Ahamed) y los dos libros de Keynes ("Ensayos de persuasión" y "Las consecuencias económicas de la paz". Ningún libro ha obtenido la puntuación mínima posible. Os recuerdo que las calificaciones otorgadas fueron 5 (excelente), 4 (muy interesante), 3 (normal), 2 (me ha gustado poco) y 1 (no me ha gustado nada).
 

domingo, 23 de noviembre de 2025

¿A quién favorece y a quién perjudica la inflación y la deflación? Desempleo, deflación y deuda

Original aquí
En principio, la inflación ayuda a los deudores y perjudica a los acreedores. Con la deflación ocurre justo lo contrario: perjudica a los deudores y ayuda a los acreedores. Dado que las personas ricas tienen muchas más probabilidades de ser acreedores y de tener dinero en el banco y acciones; es bastante probable que la inflación no les guste en exceso. Por su parte, las clases medias suelen tener hipotecas y saldos pendientes en las tarjetas de crédito; por consiguiente, tratarán de evitar una deflación (más detalles en Krugman: el comité de la deflación). Para Friedman la inflación y la deflación son siempre problemas monetarios: la inflación se debe a un exceso de dinero en la economía (sin crédito bancario no hay inflación), mientras que la deflación se debe a una insuficiencia de liquidez. Para este autor, los banqueros centrales para contener una depresión "deben subirse a un helicóptero lleno de dinero y esparcirlo": metáfora del helicóptero (más detalles sobre inflación y deflación aquí, aquí, aquí y aquí).

domingo, 16 de noviembre de 2025

Hiperinflación o deflación en Alemania, ¿qué facilitó el ascenso de Hitler al poder?

Hannover, 1930 (desempleados). Original aquí
En Alemania la memoria económica presenta ciertas lagunas y es sorprendentemente selectiva. En la actualidad, casi todo el mundo recuerda la inflación de Weimar (véase la Revolución de noviembre de 1918) a principios de la década de 1920. Bien es cierto, que los comienzos no fueron nada fáciles. En sus primeros cinco años de existencia, la extrema derecha asesinó a los dos líderes comunistas -Rosa Luxemburg (1919) y Karl Liebknecht (1919)- pero también al ministro de Relaciones Exteriores y empresario Walther Rathenau (1922). Sin embargo, apenas se recuerda la deflación y la austeridad adoptada entre 1930 y 1932 (siguiendo las pautas del patrón oro) bajo el mandato del canciller Brüning, que permitió el éxito electoral de Adolf Hitler (The Economist: Germany's hyperinflation phobia; voxeu.org: How failing banks paved Hitler's path to power: Financial crisis and right-wing extremism in Germany, 1931-33; NadaEsGratis: Hiperinflación y populismos: Alemania 1923)

sábado, 15 de noviembre de 2025

Las consecuencias económicas de la paz (1919)... y si Keynes no tuviera razón (debate Ohlin-Keynes)

Posiblemente Las consecuencias económicas de la paz (1919) sea el mejor libro de John Maynard Keynes (Cambridge, 1883-Firle, East Sussex, 1946), uno de los mayores economistas del siglo XX. Durante su vida profesional fue, entre otras cosas, Catedrático en Cambridge, asesor de la Comisión Real para la Moneda y las Finanzas de la India, representante británico en las negociaciones del Tratado de Versalles (1919) (video aquí; audio aquí) y a diferencia de otros economistas amasó una importante fortuna durante el periodo de entreguerras. En dicho libro advierte de las desastrosas consecuencias que el tratado tendría para la economía alemana y para la economía mundial en general. En su opinión, la clave para recuperar la economía europea no eran ni de lejos las indemnizaciones y reparaciones que debía pagar Alemania (se acabaron de pagar en octubre de 2010). Finalmente Keynes acabó dimitiendo y escribiendo Las consecuencias económicas de la paz. Dicho libro está dividido en siete capítulos: Introducción, Europa antes de la guerra, La Conferencia, El Tratado, Reparaciones, Europa después del tratado y Los remedios. Parte de sus impresiones personales (en el primer recuerdo) lo tenéis en un libro titulado Dos Recuerdos. Otros libros destacables de Keynes son Ensayos de Persuasión (1931) (tenéis una recensión aquí) y su famosa Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero (1936). Igualmente son muy recomendables los libros de Robert Skidelsky (artículos aquí y aquí) sobre la figura de Keynes: El regreso de Keynes (2013) y Keynes (2013). Sobre "Las Consecuencias Económicas de la Paz", véase Keynes's Economic Consequences of the Peace after 100 Years of Polemics and Policy (recensión aquí).

viernes, 14 de noviembre de 2025

Los grandes empresarios capitalistas en EEUU, 1850-1890

Original aquí
Tras el final de la Guerra de Secesión (1861-65) que ocasiona más de 600,000 muertos, EEUU asiste perpleja -el 15 de abril de 1865- al asesinato de su presidente Abraham Lincoln. Es claramente un país dividido.

Sin embargo, de forma sorprendente, en poco más de 40 años EEUU se convierte en una de las primeras potencias económicas mundiales. Los factores que explican este ascenso se relacionan con la inmigración europea, la abundancia de recursos naturales, el buen funcionamiento de las instituciones (democracia), la innovación tecnológica y empresarial e incluso unos niveles de vida para la población que bien quisieran sus homónimos europeos. 

sábado, 1 de noviembre de 2025

Los orígenes de la teoría cuantitativa del dinero

El cambista y su mujer, M. van Reymerswaele (1539)
Martín de Azpilcueta (1492-1586) es considerado uno de los personajes más importantes de la Escuela de Salamanca o Escolástica Tardía (más detalles aquí). Con 32 años inició su etapa en la Universidad de Salamanca ocupando la cátedra de Prima en Cánones. En 1537, se trasladó a la Universidad de Coimbra para ocupar la misma cátedra que impartía en Salamanca. En 1556 regresó a España, pero diez años después viajó a Roma para defender al arzobispo de Toledo (Bartolomé de Carranza) de la Inquisición. Allí residirá hasta su fallecimiento en 1586. Para muchos especialistas, Martín de Azpilcueta es considerado el padre de la teoría cuantitativa del dinero (el valor de la moneda varía inversamente con su oferta): “En las tierras do ay gran falta de dinero, todas las otras cosas vendibles, y aun las manos y trabajos de los hombres se dan por menos dinero que do ay abundancia del; como por la experiencia se ve que en Francia, do ay menos dinero que en España, valen mucho menos el pan, vino, paños, manos, y trabajos; y aun en España, el tiempo, que avia menos dinero, por mucho menos se davan las cosas vendibles, las manos y los trabajos de los hombres, que despues que las Indias descubiertas la cubrieron de oro y plata. La causa de lo qual es, que el dinero vale mas donde y quando ay falta del, que donde y quando ay abundancia”. Este fragmento, perteneciente al trabajo Comentario Resolutorio de Usuras, prueba que Martín de Azpilcueta se anticipó a las reflexiones que Jean Bodin escribió en 1568 sobre las variaciones de precios que se estaban produciendo en Europa. No obstante, sería el economista estadounidense Irving Fisher (1867-1947) en el siglo XX quien presentó el desarrollo más completo mediante la fórmula matemática M*V=P*T; donde M es la oferta monetaria, V es la velocidad de circulación del dinero, P es el nivel general de precios, y T las transacciones que tienen lugar en un año. Los economistas asumen que V es constante y que la cantidad de transacciones (T) depende de la tecnología de los productores y la demanda de los consumidores (siendo estos dos elementos los que fijan el precio). La conclusión es clara: si V (velocidad) y T (transacciones) se mantienen constantes, un aumento en la oferta monetaria provocará un incremento en el nivel de precios en la misma cuantía. De forma crítica, Keynes sugirió que la velocidad del dinero no es constante: tiende a crecer en los periodos de inflación elevada y a disminuir en las recesiones. Por el contrario, Friedman apoyó la teoría cuantitativa argumentando que la demanda de dinero real de las personas depende de su riqueza.

martes, 21 de octubre de 2025

El papel del libre comercio a lo largo de la historia: integración, globalización y crecimiento económico


Rembrandt. The Syndics (Rijksmuseum)
El debate sobre el libre comercio se remonta a la era mercantilista entre los siglos XVI y XVIII. El auge del comercio marítimo holandés e inglés desplazó la riqueza del sur al norte del continente europeo. Durante dicho periodo surgieron las naciones-estado y el concepto de riqueza nacional: cantidad de oro y/o plata y balanza comercial favorable. Los teóricos del mercantilismo defendían los aranceles frente a las importaciones para impedir el déficit comercial y proteger a los productores nacionales de la competencia exterior.

Thomas Mun (1571-1641) director de la Compañía Británica de las Indias Orientales apeló hacia 1628 al gobierno británico para que protegiera su actividad frente a la competencia holandesa (guerras angloholandesas y Actas de Navegación). Asimismo insistía que lo realmente importante era el equilibrio de la balanza comercial. De hecho, no pensaba que gastar oro en el extranjero fuera perjudicial. ¿Por qué? En principio, el oro podía utilizarse para comprar bienes que luego se reexportaban por una cantidad mayor. De este modo (potenciación del excedente comercial y acumulación de divisas extranjeras) se impulsaba el comercio, se proporcionaba trabajo a la industria del transporte y se incrementaba el tesoro de la corona inglesa.

lunes, 6 de octubre de 2025

Innovación tecnológica y desigualdad de ingresos: una crítica a las tesis de Aghion por Keun Lee.

Os hago copia de un artículo recientemente publicado por el economista coreano Keun Lee donde critica y/o matiza la correlación que, entre otros economistas, realiza Aghion entre innovación tecnológica y desigualdad de ingresos. Tenéis el original en Project Syndicate.

Hace más de una década, los premios Nobel Daron Acemoglu y James A. Robinson, junto con su coautor Thierry Verdier, contrastaron el capitalismo "feroz" de Estados Unidos con la versión "mimosa" de Europa Occidental. Las cualidades que hacen que el capitalismo feroz sea más propicio a la innovación, argumentaron, también conducen a mayores niveles de desigualdad, mientras que las estructuras de recompensa mimosas tienden a conducir a un menor crecimiento y un mayor bienestar. Hoy en día, la desigualdad se está disparando, sobre todo en Estados Unidos. ¿Se corre el riesgo de que las políticas destinadas a impulsar la innovación empeoren la situación?

viernes, 26 de septiembre de 2025

Principios de Economía Política (Mill) y el Manifiesto Comunista (Engels & Marx)


Irish family ejectment from their home. Original aquí
Año 1842. Gran Bretaña ha sufrido una serie de malas cosechas, el precio del pan se ha duplicado, las ciudades están llenas de inmigrantes procedentes del campo en busca de trabajo, la industria algodonera está en crisis desde el último lustro, los obreros recurren a la caridad y llenan los comedores sociales. Thomas Carlyle afirmaba: “Siendo imposible la vida a las multitudes. […] Es evidente que la nación camina hacia el suicidio”.

En agosto de ese mismo año se produjo una huelga general liderada por el movimiento cartista (véase Carta del Pueblo) en defensa del sufragio universal masculino: un hombre, un voto. El primer ministro conservador Robert Peel envió al ejército contra los huelguistas quienes acabaron replegándose hacia sus fábricas. De nuevo Carlyle escribía: “La revuelta, el hosco y vengativo humor de la revuelta contra las clases altas […] es cada vez más el espíritu universal de las clases bajas”. El “Informe sobre las condiciones sanitarias de la población obrera de Gran Bretaña” publicado en 1842 por Edwin Chadwick (con anterioridad publicó junto a Nassau William Senior, Poor Law Commissioners' Report of 1834), mostraba que en Manchester (el Silicon Valley de la Revolución Industrial) la vida media de los hombres era de 17 años, la mitad que en los entornos rurales. Solo uno de cada dos recién nacidos llegaba a superar los 5 años de edad. Pero había mucho más: las calles eran frecuentemente usadas como alcantarillas, las casas estaban llenas de moho y en un estado deplorable, la comida putrefacta y los obreros se pasaban la mayor parte del tiempo en estado de embriaguez.

jueves, 25 de septiembre de 2025

Tecnología y Revolución Industrial


Coalbrookdale By Night. Original BBC
La primera revolución industrial hunde sus raíces en el desarrollo de dos inventos: la máquina de vapor de Thomas Newcomen (1720) y la lanzadera volante de John Kay (1733). Ambos inventos constituyen los antecedentes más claros y evidentes del proceso de industrialización que comenzó en Inglaterra y que posteriormente se expandió de forma desigual por el resto de Europa y por EE.UU. En primer lugar, la fabricación textil se perfeccionó gracias a la hiladora de algodón de Hargreaves (la Spinning Jenny), los telares mecánicos de los ingleses Arkwright, Crompton (inventor de la Spinning Mule), Cartwright (telar mecánico) y del francés Jacquard (telar con tarjetas perforadoras). En 1769 el inglés Richard Arkwright patentó la Water Frame, una máquina de menos de un metro de altura que producía un hilo de algodón mucho más fuerte que el obtenido con la tradicional rueca. Además instaló dichas máquinas en una factoría movida mediante energía hidráulica. A consecuencia de ello, la gente dejó de trabajar en casa o en pequeños talleres familiares y empezó a trabajar en fábricas. 

viernes, 19 de septiembre de 2025

1979, el año que realmente cambió el mundo

Despair (1979), Roy Lichtenstein
En la actualidad se asume que el mundo que conocemos actualmente –con sus virtudes y sus defectos- cambió a raíz de la caída del Muro de Berlín (1989), la desaparición de la URSS (1991) o con los atentados del 11S en Nueva York (2001). También se asume que a consecuencia de ello se ha incrementado la radicalización yihadista de Al Qaeda y el ISIS y por extensión, la amenaza de una posible guerra civil en el mundo musulmán. Incluso los problemas económicos que acechan a la sociedad del siglo XXI parecen herederos de estos acontecimientos. Sin embargo, los cambios se gestaron mucho antes. Concretamente en 1979.

En plena Guerra Fría, el año empezó con la invasión de Camboya por parte de Vietnam (más detalles sobre la guerra entre los jemeres rojos de Camboya vs Vietnam aquí) y a lo largo del año la inestabilidad política aumentó sobremanera en América Central (El Salvador y Nicaragua). En el plano económico, Margaret Thatcher –firme defensora y modelo de políticas económicas conservadoras- fue elegida primera ministra del Reino Unido en mayo; Deng Xiaoping aceleró las reformas económicas de tipo capitalista en China, al mismo tiempo que EEUU reconocía al gobierno de Pekín y empezaron los contactos comerciales entre Occidente y China. Incluso a nivel religioso se produjeron cambios significativos. Desde octubre de 1978, el cardenal polaco Wojtyła se convierte en Juan Pablo II (1978-2005). Aunque casi todo el mundo recuerda que llegó al Papado tras la misteriosa muerte de Juan Pablo I tan solo 33 días después de ser elegido, el atentado fallido que sufrió en 1981 o su reciente canonización; casi nadie recuerda que durante su pontificado se utilizó el Banco del Vaticano para financiar al sindicato polaco Solidaridad y a las organizaciones anticomunistas de Centroamérica. No obstante, los acontecimientos que realmente cambiaron el mundo sucedieron en dos países vecinos: Irán y Afganistán. Probablemente sin lo ocurrido en ambos países el mundo sería distinto a como es ahora.


jueves, 18 de septiembre de 2025

Por qué algunos países de Europa del Este no quieren refugiados en sus fronteras


Uno de los hechos más sorprendentes de la actual crisis de refugiados –en su inmensa mayoría procedentes de Siria- es la negativa de algunos grupos sociales y países europeos concretos a permitir su entrada (detalles aquí). La pregunta es clara: ¿por qué la República Checa, Eslovaquia, Hungría y Rumania son tan reticentes y se niegan a recibir refugiados procedentes de Siria? Difícil respuesta. En principio, estos países tienen un PIB per cápita inferior a los países occidentales (detalles aquí) y son antiguos países del bloque soviético durante la Guerra Fría. Desde las ciudades de Europa Occidental esto se percibe como una falta de solidaridad y más aún si cabe cuando estos países han recibido generosas ayudas de la Unión Europea. Por otro lado, el ejemplo dado por Alemania (más detalles aquí y aquí) ayuda a que este país se reconcilie con la historia.

miércoles, 17 de septiembre de 2025

Conflictos, Crímenes de Guerra y Desigualdad

Imagen genocidio jemeres rojos, Camboya
Según Pinker, en la actualidad la violencia ha disminuido radicalmente en todas sus manifestaciones hasta conocer los niveles más bajos de la historia. En su opinión, el hecho de que actualmente haya guerra en Siria es que el descenso de la violencia en el mundo no ha alcanzado el nivel cero. Paralelamente, también hoy en día viven en paz países como Angola, Vietnam o Nicaragua que antes fueron escenarios de cruentos conflictos bélicos (entrevista aquí). Sin embargo, las guerras, conflictos y episodios de violencia siguen existiendo. La pregunta parece obvia: ¿Por qué existen guerras? Por motivos económicos (aumento de la desigualdad), por motivos ideológicos, por conflictos étnicos... No está claro.

Para empezar, os recomiendo la siguiente entrevista a Joan Esteban quien estudia junto con Debraj Ray la relación entre los conflictos bélicos y la desigualdad económica. Ambos autores dudan que la desigualdad sea la principal causa de los conflictos e inciden en el concepto de polarización. En otras palabras, la existencia de muchos pobres y un solo rico no implica la existencia de un conflicto. Por el contrario, si en una sociedad se observan dos grupos igual de pobres o igual de ricos, aumentan las posibilidades de un conflicto. Para estos autores, la sociedad se polariza por más factores que por cuestiones económicas (igualdad de rentas). Las guerras, las huelgas, los disturbios y otras tensiones sociales constituyen elementos de polarización evidentes. Os recomiendo el artículo de The Economist, Civil wars: How to stop the fighting, sometimes.

Más interrogantes. ¿Qué es lo que lleva a las personas a cometer crímenes de guerra? ¿Constituye la radicalización de las ideologías políticas una respuesta a esto? O, por el contrario, existe algo más.

martes, 16 de septiembre de 2025

¿Por qué se rindió Japón el 15 de agosto de 1945?

Original The Economist
Aunque la guerra ya había finalizado en Europa debido a la rendición alemana el 8 de mayo, la II Guerra Mundial no finalizó hasta que Japón se rindió incondicionalmente el 15 de agosto de 1945. ¿Por qué se rindió Japón? Aparentemente todo apunta al lanzamiento de las bombas atómicas. Los hechos son sobradamente conocidos. El 6 de agosto de 1945 el avión estadounidense Enola Gay lanzó la primera bomba atómica (Little Boy, basada en uranio) sobre Hiroshima. Los efectos fueron devastadores: murieron más de 80.000 personas y más del 80% de los edificios fueron destruidos o quedaron severamente dañados. Posteriormente fallecerían entre 90.000 y 166.000 debido a las heridas sufridas en la explosión y a los efectos de la radiación. Tres días después, el 9 de agosto, se lanzó una segunda bomba (Fat Man, basada en plutonio) sobre Nagasaki causando de forma inmediata más de 40,000 muertes.


lunes, 15 de septiembre de 2025

¿Por qué hay guerras en Oriente Próximo? Tratado Sykes-Picot (1916), Declaración Balfour (1917) y Conferencia de El Cairo (1921)


Max von Oppenheim (ficción). Holy War
En mayo de 1916 Gran Bretaña y Francia acordaron de forma secreta como se repartirían el Imperio Otomano (cuyos territorios iban desde el Bósforo hasta el golfo Pérsico), en caso de que ganaran la Primera Guerra Mundial. De esta forma, se aseguraban el control de una zona geoestratégica sumamente importante para el suministro futuro de petróleo. Este tratado se denominó Sykes-Picot (debido a sir Mark Sykes y a François Georges-Picot).

Las implicaciones de este tratado y cómo se llegó a este pacto fueron muy complejas. Veámoslas. A finales del siglo XIX, los alemanes ven prioritario la construcción del ferrocarril Berlín-Constantinopla-Bagdad: una segunda línea debería transcurrir hacia Damasco vía Medina (S. McMeekin, The Berlin-Baghdad Express: The Ottoman Empire and Germany's Bid for World Power, 1898-1918). Se estimaron casi 2,000 kilómetros de longitud. A los proveedores financieros que participaron se les garantizaría los ingresos del transporte ferroviario y los derechos para perforar pozos en busca de petróleo en un margen de 19 kilómetros a cada lado de la línea durante los siguientes 99 años. El ferrocarril comenzó a construirse en 1903 (su finalización se produjo en la década de 1940). Obviamente esto choca con los intereses británicos. La arteria principal del Imperio Británico es el Canal de Suez vital para la ruta marítima hacia la India.

domingo, 14 de septiembre de 2025

¿Por qué Napoleón perdió en Waterloo?


Prusianos atacando en Waterloo. A. Northern, c, 1863
El 18 de junio de 1815 las tropas Napoleónicas fueron derrotadas definitivamente en Waterloo, efeméride de la cual se han cumplido hace poco 200 años. Mucho se ha escrito sobre lo que sucedió en Waterloo. Personalmente os recomiendo el reciente libro de Barbero (Waterloo. La última batalla de Napoleón) y un clásico de 1976 del especialista militar John Keegan (El rostro de la batalla) (más libros aquí y aquí); la película Waterloo (1970); y si os fascinan mucho las recreaciones históricas os recomiendo iros directamente cada año a la localidad belga de Waterloo. Sin embargo, probablemente lo más interesante sea centrarse en las razones que llevaron a la derrota definitiva de los ejércitos franceses y en sus consecuencias geopolíticas y económicas.

Napoleón, 1804. JL David, Louvre
Poco antes de coronarse emperador (aunque tal vez lo más exacto sería decir autocoronarse) el 2 de diciembre de 1804, Napoleón escribió a su hermano: “Estoy destinado a cambiar la faz del mundo; al menos eso creo. Tal vez algunas ideas de fatalidad se mezclan en este pensamiento, pero no la rechazo; creo incluso en ellas y esta confianza me da los medios del éxito”. Tras Waterloo, se comprobó que no era cierta la leyenda que decía: “La Guardia muere y se rinde”. Lo que acabaría imponiéndose será la doctrina Palmerston: “El reino (Gran Bretaña, GBR) no tiene enemigos perpetuos ni amigos eternos; solo tiene intereses”.

¿Por qué perdió Francia la guerra (detalles sobre la cronología de las Guerras Napoléonicas aquí, aquí y aquí? Voy a esgrimir tres razones.


sábado, 13 de septiembre de 2025

Inglaterra y el impacto de la Revolución Gloriosa de 1688

Original aquí
En 1571 las armadas de la Liga Santa –la Monarquía Hispánica (Corona de Castilla y Aragón), Venecia y la Santa Sede- bajo la dirección de Juan de Austria vencieron al Imperio Otomano en la batalla de Lepanto. Esa derrota supuso que desde entonces los turcos no volvieran a intervenir en el Mediterráneo Occidental. En 1580 la Corona de Portugal se incorporó a la Monarquía Hispánica. Paralelamente para detener las revueltas flamencas y mantener el monopolio con América, Felipe II decidió neutralizar a Inglaterra. Sin embargo, la derrota de la Gran Armada en 1588 dejó el Atlántico Sur en manos España y Portugal, mientras que Inglaterra, Francia y los Países Bajos tuvieron vía libre para apostar por el Atlántico Norte.